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viernes, 29 de marzo de 2019

LA HERMANDAD DEL SANTÍSIMO DE LA VERA+CRUZ Y NTRA. SRA. DE LOS DOLORES DE TOMARES: UN LEGADO DE FE Y ARTE


    La hermandad titular de Tomares, Santísimo Cristo de la Vera+Cruz y Nuestra Señora de los Dolores, fue fundada en el año 1574. Esta cofradía tiene una profunda raíz en la historia religiosa y cultural del municipio y sigue siendo una de las tradiciones más importantes de la localidad. En el corazón de Tomares, en la iglesia parroquial, se conserva una de sus piezas más valiosas: la talla de la Virgen de los Dolores, cuya autoría ha sido objeto de debate y que data del siglo XVII. Aunque en un principio se pensó que su creación era obra de La Roldana, una de las escultoras más renombradas del barroco sevillano, lo cierto es que la Virgen es una obra anónima, pero no por ello menos importante en el patrimonio artístico de la zona.

    Al ingresar a la iglesia de Tomares, uno de los primeros elementos que llaman la atención es la capilla sacramental, que alberga la imagen de la Virgen, destacando su presencia en un imponente retablo de estilo barroco. Este lugar se ha convertido en el centro de devoción no solo para los fieles de la localidad, sino también para aquellos que visitan el municipio durante las festividades religiosas.

    La procesión de la Antigua y Venerable Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, María Santísima de los Dolores y San Sebastián tiene lugar cada Madrugada del Viernes Santo, un momento culminante de la Semana Santa tomareña. En esta procesión, la Virgen de los Dolores es portada en un paso de madera de caoba con capillas y faroles de plata, elaborados en los talleres de Orfebrería Villarreal en 1977. A lo largo de los años, este paso ha sido renovado y enriquecido con valiosas piezas de orfebrería. La peana, que sostiene la imagen de la Virgen, fue realizada en 1957 por Jesús Domínguez, mientras que los varales de la procesión datan de 1983 y también son obra de Villarreal. Además, los respiraderos y candelabros de cola fueron realizados por el taller de Machuca, con los últimos detalles añadidos por Hijos de Juan Fernández, lo que ha dado como resultado una obra de gran belleza y devoción popular.


    La Virgen de los Dolores, que acompaña a los fieles en la procesión, es una de las imágenes más queridas y veneradas de Tomares. Su paso por las calles del municipio no solo representa una manifestación de fe, sino también una reafirmación del vínculo entre el arte religioso y la tradición de la Semana Santa en la localidad.

    Dentro de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Belén, también se encuentra otra imagen de la Virgen, ubicada a la izquierda de la entrada, en un retablo de azulejos. Esta imagen fue realizada por A. A. Kierman, un escultor sevillano nacido el 12 de diciembre de 1902 en el barrio de la calle Feria. Su obra, aunque diferente en estilo, refleja la continuidad de la devoción popular por la Virgen y su trascendencia en la historia religiosa local.

    La Hermandad del Santísimo Cristo de la Vera+Cruz y Nuestra Señora de los Dolores continúa siendo un pilar fundamental en la vida religiosa de Tomares. Su riqueza histórica y artística, combinada con la devoción de sus miembros y la belleza de sus pasos, convierten a esta cofradía en una de las más emblemáticas de la Semana Santa sevillana, marcando un profundo lazo entre la fe, el arte y la comunidad.


 Ha colaborado en el artículo las alumnas María Aguilera, Michelle Bernal y Paqui Moreno, 4º D

martes, 26 de marzo de 2019

ACEITUNAS JOLCA


Actual fábrica en Huévar del Aljarafe

    Hablar de JOLCA es hablar de la historia viva de Tomares. Lo que hoy es un referente internacional en el sector agroalimentario, comenzó hace más de medio siglo como un sueño familiar encabezado por D. José Luis Gutiérrez y sus hijos, quienes se propusieron comercializar la preciada aceituna manzanilla sevillana.
    Los inicios de Jolca son el ejemplo perfecto de emprendimiento desde la humildad. Sin grandes infraestructuras ni cultivos propios en sus comienzos, la empresa operaba desde el ingenio. Su gran primer hito fue la innovación en el envasado: comenzaron a vender aceitunas en bolsas de plástico, un formato revolucionario para la época que les permitió escalar rápidamente en el mercado nacional.
    En 1974, este crecimiento se consolidó con la creación de la sociedad anónima que conocemos hoy. Durante décadas, Jolca fue sinónimo de la mejor aceituna sevillana al natural, pero el gran salto estratégico llegaría a finales de los años 80.
    Hasta 1989, la empresa se centró exclusivamente en la aceituna tradicional. Sin embargo, ese año marcaría un antes y un después con la introducción de la aceituna rellena de anchoa. Como señalaba su director general, Francisco Javier Domínguez Bonet, en el Exportador Digital (2005), a partir de ese momento la gama de productos se disparó, adaptándose a los nuevos paladares.
    En la década de los 90, Jolca traspasó fronteras. Desde su sede en Tomares, la marca comenzó una ambiciosa etapa exportadora que la llevó desde México hasta los foros internacionales más prestigiosos. Fue también en esta época cuando los accionistas adquirieron sus propias fincas de olivar, garantizando así el control de calidad de la mayor parte de su producción.
    Durante años, el corazón de la empresa latía en la calle La Fuente, ocupando el histórico solar de Bocoyes. Sin embargo, en el año 2003, el éxito de la marca hizo que sus instalaciones en el centro del pueblo se quedaran pequeñas. La necesidad de modernización y mayor competitividad obligó a la planta industrial a trasladarse fuera de Tomares.
    Pero Jolca nunca se fue del todo del imaginario colectivo de los tomareños. En el solar que dejaron sus naves se levantó un colegio público que, aunque tiene su nombre oficial, durante generaciones ha sido conocido popularmente por todos los vecinos como el "Colegio Jolca".
    Hoy, con cerca de 100 empleados y exportando una quinta parte de su producción total, Jolca se mantiene con orgullo como la segunda marca privada de aceitunas en España, solo por detrás de La Española. Un gigante que nació en nuestras calles y que llevó el nombre de Tomares en cada una de sus latas.










FOTOGRAFÍA AÉREA DE TOMARES EN EL AÑO 1974. 1/ La Mascareta. 2/ B. Virgen de Belén. 3/ La Huerta. 4/JOLCA. 5/ Fábrica de muebles. 6/ La Barriada nueva. 7/ Colegio Tomás de Ybarra. 8/ Cine de invierno. 9/ Hacienda Santa Ana. 10/ Jardines del Conde. 11/ Edificio Altamira.12/ Villasangre. 13/ Antiguo cementerio. 14/ F. Florencio (las cámaras). 15/ Autovía Sevilla-Huelva. 16/ Cementerio de Castilleja de la cuesta. 17/ Plaza de la Constitución e Iglesia. 18/ Pisos de Navarro. 19/ Hacienda Navarro( ahora, Biblioteca municipal) 20/ Unión Vinícola Alcoholera. 21/ Las Almenas. 22/ Castilleja de la cuesta. 23/ La Nueva Sevilla. 24/ Bormujos.